Cada correo te deja algo que puedes usar hoy: una decisión técnica que tomé y por qué, una cagada que me costó dinero, o algo de IA que uso a diario y funciona.
A veces es un desastre que acabo de ver en un cliente y que tú tienes igual de mal. Esos son los que escuecen.
Tres minutos, con el café.
Escribo todos los días, incluidos los que no me apetece. No es una vez al mes cuando tengo algo que vender.
Es gratis y va a seguir siéndolo. Las formaciones salen casi siempre de algo que conté antes aquí, así que si quieres leerme antes de pagarme, este es el sitio.
Si buscas titulares y atajos, hay opciones mejores. Te das de baja con el enlace del final de cada correo, y no te pregunto por qué.
Si no quieres esperar a mañana, las formaciones están abiertas.